miércoles, 19 de octubre de 2016

ESTE JUEVES:¿QUÉ HACE ESTO AQUÍ?





Yo iba conduciendo, me acercaba a la zona del parque desde la calle General Pujales cuando delante de mí, como una imitación burlona de aquella famosa fotografía del grupo musical de Liverpool, en este caso se sumó uno más, cinco patos cruzaban la calzada con su patoso caminar, con esa forma característica de dar sus pasitos, ese ir poniendo una pata delante de la otra provocando que la parte trasera del cuerpo responda con un balanceo alegre, como juguetonas jovencitas al pasar por delante de un grupo de muchachos que exhalan el humo de sus primeros cigarrillos. Cruzaban lentamente, al ritmo que le permiten sus cortas extremidades, ajenos al peligro de los coches cuyos conductores suelen pasar por ahí pendientes de los vehículos que se acercan desde otras calles. Ya era una situación habitual verlos bañándose en la fuente pero esta fue la primera vez que los veía enfilándola.
Por supuesto que lo puse en conocimiento de las autoridades, y no solo porque podían causar un accidente sino porque corrían un grave peligro de ser atropellados. Para evitar nuevas excursiones, la fuente de los patos que se encuentra en el centro del parque, fue rodeada por una valla. Pero no creáis que eso impide que salgan del recinto, porque han aprendido a levantar el vuelo y saltar sobre la misma. No hay rejas cuando se desea ardientemente ser libre. 










17 comentarios:

Manolo Ruiz dijo...

Qué bien cuenta esta mujer las cosas de La Isla.
Y esta anécdota, tan simpática, saca a relucir a unos personajes, los patos, que en este pueblo son gente importante.

Ester dijo...

Son muy graciosos y supongo que a todos les gusta hacer excursiones, no hace mucho la policía paró el trafico para que cruzaran la carretera, yo misma me los encontré un día sorteando los coches, y los que tu has fotografiado se ven muy contentos. Abrazos

Tracy dijo...

Síííí, parecían los Beatles por el paso de cebra.
Muy curioso.

Neogéminis Mónica Frau dijo...

jaja que anécdota más simpática, como lo son por supuesto las fotos!...verlos andar en fila debe haber sido un lindo espectáculo!
=)

Roxana B Rodriguez dijo...

¡Hola! ¡Qué bonito! Lo cierto es que las personas se ingenian paracortar el paso a los animales y ellos se las ingenian para saltarlos XD Me pasó con mis gatitos, que quité todas las sillas para que no trepen a la mesa del jardín y aprendieron a colgarse del toldo y a saltar desde ahí.

¡Un abrazo!

Fernando De Arnáiz Núñez dijo...

como buenos colegiales...van en fila infia haciendo el pato...jeje...buena anécdota y acción al avisar...
Otro hubiese comido pato asado al día siguiente..jeje

Juan L. Trujillo dijo...

Conozco esa rotonda, pero no tuve la suerte de encontrarme una escena como esa. Pero llevas mucha razón: otra cosa no, pero en la Isla de San Fernando, podeis dar lecciones de libertad.
Un beso.

Charo dijo...

La verdad es que es una anécdota enternecedora...estas pequeñas cosas son las que nos ayudan a veces a llevar el día con una sonrisa, pero me temo que cualquier día, si siguen así, saltándose las vallas, va a haber una desgracia...¡Dios no lo quiera!.
Muchas gracias por participar.
Un beso

Juan L. Trujillo dijo...

Permite que utilice tu entrada para contestar a tu comentario a mi entrada del jueves: mal asunto cuando un escritor tiene explicar lo que trata de decir. Mal asunto para el escritor, naturalmente.
Un libro brotando del césped de una jardinera, (con forma de balón) que adorna un polideportivo, no deja de ser un poco raro. Por eso las palabras del entrenador que cree que el contacto con esos libros u otros entretenimientos, son nefastos para sus pretensiones.
Las prisas son malas consejeras. De ahora en adelante procuraré ser más consecuente y solo escribiré lo que mi musa me ordene y olvidaré engorrosos compromisos.
Un beso.

Pepe dijo...

Tus patitos me han llevado al paso de cebra de Abbey Road, un transeunte màs y mucho más atractivos y simpáticos. Me ha encantado tu entrada pero te diré que tal vez son los coches los que no deberín estar ahí.
Un fuerte abrazo.

Mamaceci dijo...

¡Que simpáticos patos! seguro habrán arrancado muchas sonrisas esa jornada!

Muy buenas fotos Leonor!
Abrazo juevero

Juan Carlos Celorio dijo...

Cómo me gusta eso. He visto alguna vez alguna familia pato cruzando una calle y es una sensación deliciosa esa naturalidad con la que afrontan un grave riesgo. Aquí queda maravillosa tu conclusión.
Besos.

Carmen Andújar dijo...

Muy graciosos los patos, aunque si que es verdad que el cruzar esa calle lleva cosigonun grave peligro. Esa valla se ha de mejorar.
Un abrazo

Maria Liberona dijo...

Ay !!! que simpática y linda historia me a gustado mucho y ya me he imaginado la fila de patitos moviendo sus colitas , que tiernos

María Perlada dijo...

Me he ido imaginando la escena y a esos patitos cruzando la calle jaja.

Un beso.

Diva de noche dijo...

Maravilloso relato y con unas ilustraciones que no dejan lugar a dudas de nada....te mereces un 10 por tu aporte..besoss

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Los Beatles fueron 5, así que tiene sentido que su foto en la calle haya sido imitado por cinco, aunque sean patos.
Y llegué a imaginar la escena.
Saludos.